Cuando una persona hace una o más pausas en las respiraciones durante el
sueño, que normalmente duran varios minutos, se dice que padece apnea
del sueño. Dicho de otra forma, se refiere a los ronquidos que realiza
una persona.
Según los expertos, casi el 5 por ciento de la población padece este tipo de trastorno y es más evidente en los niños que padecen sobrepeso.
Estudios anteriores habían demostrado que la apnea del sueño aumentaba el riesgo de sufrir trastornos metabólicos, neurocognitivos y cardiovasculars, pero ahora también se afirma que aumenta la incidencia en la mortalidad y padecimiento del cáncer.
El estudio realizado en ratones con cáncer de melanoma demostró que aquellos que eran sometidos a condiciones de hipoxia intermitentes (déficit de oxígeno en sangre) desarrollaban un tumor doblemente más rápido que el resto de los roedores.
Bajo este panorama, los científicos decidieron estudiar a 1 mil 500 pacientes para demostrar una correlación y encontraron que aquellos que tenían apneas más graves (más de 30 interrupciones respiratorias a la hora) tenían una menor supervivencia y presentaron 8.6 por ciento posibilidades de morir por cáncer que aquellos que no tenían problemas de ronquidos.
Los especialistas sugieren que todos aquellos que padecen apnea del sueño practiquen ejercicio y lleven una dieta alimentaria que les permita bajar de peso, así como descansar el tiempo adecuado; en casos graves se sugiere utilizar una prótesis de avance mandibular.
Según los expertos, casi el 5 por ciento de la población padece este tipo de trastorno y es más evidente en los niños que padecen sobrepeso.
Estudios anteriores habían demostrado que la apnea del sueño aumentaba el riesgo de sufrir trastornos metabólicos, neurocognitivos y cardiovasculars, pero ahora también se afirma que aumenta la incidencia en la mortalidad y padecimiento del cáncer.
El estudio realizado en ratones con cáncer de melanoma demostró que aquellos que eran sometidos a condiciones de hipoxia intermitentes (déficit de oxígeno en sangre) desarrollaban un tumor doblemente más rápido que el resto de los roedores.
Bajo este panorama, los científicos decidieron estudiar a 1 mil 500 pacientes para demostrar una correlación y encontraron que aquellos que tenían apneas más graves (más de 30 interrupciones respiratorias a la hora) tenían una menor supervivencia y presentaron 8.6 por ciento posibilidades de morir por cáncer que aquellos que no tenían problemas de ronquidos.
Los especialistas sugieren que todos aquellos que padecen apnea del sueño practiquen ejercicio y lleven una dieta alimentaria que les permita bajar de peso, así como descansar el tiempo adecuado; en casos graves se sugiere utilizar una prótesis de avance mandibular.
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